Historia

En nuestro país se libra cada día una guerra contra los y las inmigrantes—y la lucha se da no sólo a lo largo de la frontera sur. Nos hemos convertido en una “frontera”, la frontera está en todas partes y dentro de cada inmigrante. Se ha construido un enorme aparato de vigilancia, militarizado y carcelario para capturar, detener y deportar a millones de inmigrantes. Y solo empeorará si Trump vuelve a ser presidente e implementa las políticas descritas en el Proyecto 2025 de la Fundación Heritage, una hoja de ruta para un gobierno autoritario que incluye la deportación masiva de inmigrantes, independientemente de su estado de documentación. Esta guerra contra los inmigrantes es una parodia y necesitamos cambiar la opinión pública para apoyar un movimiento a favor de la reforma de la inmigración que valore los derechos humanos y las aspiraciones de los inmigrantes, así como las contribuciones económicas y culturales que aportan a nuestra sociedad. Los protagonistas de Frontera Adentro, todos ellos inmigrantes, expresan estos valores al tiempo que denuncian el complejo industrial fronterizo que sirve de andamiaje a la guerra contra los inmigrantes.


Declaración del Director

FRONTERA ADENTRO es una crítica al trato inhumano que mi gobierno da a las personas que llegan a Estados Unidos. El documental trata sobre el uso de la inmigración como puerta de entrada a la ideología fascista y a la acumulación de poder político. Durante los últimos 20 años, he estado haciendo documentales a nivel internacional, pero ahora siento que es importante realizar una crítica hacia mi propio país. Busqué entre los y las estadounidenses algunas formas creativas de resistir la crueldad de nuestras políticas de inmigración, pero en lugar de eso encontré un movimiento dinámico que sigue creciendo entre inmigrantes indocumentados para organizarse, educarse, exigir sus derechos y convertirse en una fuerza. Entretejiendo la historia, navegando por la web e invocando la Ley de Libertad de Información, elegí un trío de humanistas digitales experimentales que exponen ingeniosamente el negocio de la inmigración, que se ha convertido en un sistema multimillonario para impedir que las personas crucen la frontera, y si lo logran, encarcelarlas y deportarlas. Hacer este largometraje nos tomaría 5 años.

Nunca antes mi trabajo como defensora de derechos humanos y realizadora de documentales estuvo tan unido. Tampoco nunca antes había sido tan necesario producir el documental como ahora. Nunca había tenido que depender tanto de la colaboración de les protagonistas para contar sus historias. Por ejemplo, cuando Kaxh Mura’l, un defensor ambiental de las tierras ancestrales maya-ixil, fue amenazado de muerte por su activismo, huyó de su tierra natal, Guatemala, y comenzó el peligroso viaje para buscar asilo en los Estados Unidos. Como había trabajado en mi documental anterior, “500 Años”, me contactó al salir de su país. Así que, por supuesto, iba a hacer lo que pudiera para ayudarlo. Es un brillante escritor y un líder importante en su comunidad. Juntos contaríamos su historia.

Cuando Kaxh llegó a Ciudad Juárez, México, le conseguí un abogado pro bono justo al otro lado de la frontera, en El Paso, que tenía la posibilidad de viajar de un lado a otro y representarlo. Actué como una especie de asistente legal del abogado Carlos Spector, dedicándome a investigar, reunir documentación y elaborar escritos para argumentar el caso ante el tribunal y redactando una declaración jurada tanto para Kaxh como para su compañero de viaje, Francisco. Juntos formamos un círculo de solidaridad conformado por Carlos, Giovanni Batz, doctor en antropología social, simpatizantes de la iglesia y personas en la ayuda humanitaria que trabajan en el corredor El Paso/Juárez. Nos reunimos semanalmente para hacer avanzar los casos de Kaxh y Francisco y para satisfacer sus necesidades. Sabía que tenía que ser completamente transparente acerca de mi participación y de cómo yo como cineasta podría ayudar a darle forma a la historia. Lo hice a través de una narración escasa y los desgarradores mensajes de voz de WhatsApp que Kaxh me mandaba. Dejamos al descubierto el proceso de realización del largometraje, que es otra faceta interesante del documental en sí.

FRONTERA ADENTRO estaría conectado intrínsecamente con La Saga de la Resistencia, la trilogía de documentales sobre Guatemala que había realizado a lo largo de los últimos 35 años, pero esta vez, su nueva entrega tendría lugar en los EE. UU. A medida que aumentó la inmigración de comunidades maya, hoy en día se cree que hay más de 1 millón de mayas de la diáspora aquí. Pensé en FRONTERA ADENTRO como una especie de continuación de la saga y de nuestro trabajo.

Tuve la gran suerte de conocer a Gabriela Castañeda de La Red Fronteriza por los Derechos Humanos (Border Network for Human Rights) y de que ella colaborara conmigo durante los años que llevó hacer este documental. Gaby se ha convertido en una talentosa organizadora que me ha mostrado la perseverancia especial que se necesita para desarrollar el liderazgo cuando la gente tiene tanto miedo. Nos llevó a lugares donde les inmigrantes se sentían libres de hablar con ella y entre elles sobre este miedo y cómo estas ansiedades también afectaba a sus hijos. Aunque estaba en peligro de ser deportada por su activismo, la inteligencia de Gaby siempre puso a las demás personas en primer lugar y supo cómo sacar a relucir el mayor potencial de su liderazgo en cada persona que encontraba.

Junto con Juan Hernández, nuestro director de fotografía que vive en el norte de México y que es mejor conocido por sus largometrajes dramáticos, ideamos una apariencia para aprovechar al máximo el formato panorámico anamórfico 2.39:1 (que da una sensación más épica), mientras tejíamos complicados historias juntas usando sólo lentes fijos. Quería capturar la majestuosidad y el terror de los paisajes, la cicatriz del muro fronterizo, la emoción de crear poder en números a medida que los inmigrantes formaban redes en todo el país. Pensé en cómo visualizar un entorno casi subversivo para los humanistas digitales de xpMethod, un espacio liminal para exponer la crueldad de lo que nuestros impuestos apoyan, a menudo sin nuestro conocimiento. FRONTERA ADENTRO fue filmada para ser vista en la pantalla grande, es mi compromiso con el futuro del cine.

El sonido grabado en el lugar tenía que ser perfecto. Esto siempre es difícil en la realización de documentales en los que no se tiene control sobre el entorno. Comencé mi carrera como sonidista, así que ustedes pueden imaginarse lo exigente que soy con los sonidistas de mis propios documentales. David Fournier Castillo es un sonidista prodígio de la Ciudad de México que marcó la diferencia por su especial atención a la grabación del paisaje sonoro. Desde el desierto de Arizona hasta los rodajes de estudio en la ciudad de Nueva York, logró ofrecer un sonido magnífico.

Siempre quise que Sara Curruchich compusiera e interpretara la banda sonora de FRONTERA ADENTRO. Sabía que ella traería sensibilidad, instrumentación y vocalización maya para evocar la tragedia de verse obligado a huir y la nostalgia por la familia, la tierra, el idioma y la cultura que quedaron atrás. Nuestro veterano compositor Roger C. Miller se unió a Sara y juntos crearon la extraordinaria banda sonora del documental.

El significado del título FRONTERA ADENTRO está al centro del documental. La frontera no es una línea geográfica, sino más bien un vasto complejo industrial fronterizo arraigado en cada rincón de Estados Unidos. Está dentro de todas y cada una de las personas indocumentadas porque, dondequiera que estén, el temor de ser descubiertos y deportados acecha, pero a la sombra del complejo industrial fronterizo, todas esas personas están silenciosamente creando redes y generando poder.

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